¿Tienen relación los tóxicos con el COVID-19?

¿Tienen relación los tóxicos con el COVID-19?

La 'teoría microbiana' se basa en la idea de que los microbios son los culpables y es necesario encontrar las formas de matarlos. Luis Pasteur postuló en 1835 que los microbios son la causa de muchas enfermedades y la única estrategia terapéutica válida es su eliminación y la prevención de su invasión mediante vacunas.

La “teoría del terreno” sostiene que los microbios son una parte natural de la vida y del medio ambiente. Si el organismo es eficiente, los microbios no causan enfermedades. Claude Bernard, médico y biólogo, amigo de Louis Pasteur decía que, el terreno lo es todo, el microbio no es nada. El verdadero factor causante de la infección es el terreno que acoge y favorece la multiplicación del microbio.En su lecho de muerte, Pasteur dijo: Me equivoqué, el microbio no es nada, el terreno lo es todo.

Actualmente, la investigación sobre la microbiota ha cambiado nuestra comprensión sobre los microbios en la salud y las enfermedades humanas. Por ejemplo, la salud de la microbiota intestinal juega un papel crucial en la respuesta inmunitaria.

Los tóxicos, el estrés, el sedentarismo, las radiaciones… hacen que nuestro organismo esté más débil y no funcione bien.

Los seres vivos no podemos destruir o expulsar eficientemente todas las sustancias tóxicas que injerimos o respiramos y se acumulan, produciéndose bioacumulación, proceso que se amplía a través de la cadena de alimentación.

El mal funcionamiento de nuestro organismo por exceso de toxinas o por carencia de nutrientes provoca que el sistema inmunitario funcione mal, provocando alteraciones en la respuesta inmunológica, habitualmente se deprime, pero a veces se vuelve anómala o exacerbada.

Según el doctor Paul Marik, jefe de cuidados críticos y medicina pulmonar de la East Virginia Medical School, no es SARS-CoV-2 el que mata, sino la inadecuada respuesta inmune que presentan los que enferman gravemente, y los que consiguen superarlo es porque están en suficiente buen estado como para sobrevivir al daño que les causa su sistema inmune.

El cuerpo humano se intoxica exógenamente por ejemplo por:

  • La contaminación ambiental que respiramos y comemos.
  • La contaminación de los alimentos. Aditivos (conservantes, colorantes, edulcorantes, aromatizantes…) y contaminantes presentes como residuos de diferentes etapas por las que pasa el alimento, como pueden ser la producción, la fabricación, la preparación, el tratamiento, el envasado, el transporte y el almacenamiento.
  • Cosméticos (disruptores endocrinos)
  • Productos de limpieza

De todos es sabido que la alimentación natural, sin ultraprocesados, y sobretodo la alimentación ecológica es mejor. Prueba de ello, es que lo ecológico (alimentación, cosméticos y productos de limpieza) se está consolidando como una tendencia en auge y crece a un ritmo imparable. Aunque no es necesario explicarlo, la alimentación ecológica rechaza el uso de componentes químicos y organismos genéticamente modificados y limita el uso de aditivos.  Además, la producción de los alimentos ecológicos es menos contaminante y respecta la biodiversidad. Utiliza técnicas estacionales que no dañan al medio ambiente y conserva las tierras de cultivo.  Entonces, si evitamos parte de los tóxicos exógenos con la alimentación ecológica y le aportamos más nutrientes, el sistema inmunitario funcionará mejor.

Aunque la alimentación ecológica aporta más nutrientes,  en esta sociedad que vivimos tan estresada y tan intoxicada , estos nutriente no son suficientes y muchas veces es necesario ayudar a nuestro organismo con suplementos nutricionales.

Las terapias naturales abogan en primera instancia, en mantener un terreno limpio, nutrido y eficaz. En segunda instancia, cuando éste no es capaz de eliminar el microbio, se debe acudir a la teoría microbiana.

La utilización conjunta de las Terapias Naturales y la Medicina convencional, conforman un modelo asistencial excelente.

Enlaces de interés